Mensaje de bienvenida

En esta sección se ofrecen algunos cuentos de mi autoría. También encontrarás poemas, ensayos y opiniones varias. No pretendo "saber" escribir, más allá de lo aprendido en la escolaridad primaria y secundaria. Tampoco, advierto, tener "un mensaje" que trasmitir, pues creo que ya está escrito todo lo importante que deba decirse y que ello parece exigir una preparación o erudición de la que carezco. Me cae bien aquello que escribió Anthony de Mello en el "Canto del pájaro" y que dice algo así como que el pájaro canta porque es su naturaleza cantar, y no porque tenga un mensaje que trasmitir.

En mi caso, libre de decir que no asistí a clase alguna de escritura, lo hago, sin embargo, impelido por la tenaz presión de locos dáimones internos, que moran desordenadamente en los mundos infiernos de mi inconsciencia, contra los que pese a mis honestos esfuerzos nada consigo para evitarlo o poner algún orden. ¡Quién puede hacerlo!

Tal vez haya algo que pueda entretener al lector, tal vez sirva a algunos para ensayar la crítica, tal vez a algunos le resulte agradable alguna producción. Ninguna de esas opciones constituyen una meta por mi parte.

Serán valorados y muy respetados los comentarios que se envíen, cuando sean decorosos. Reciban mis deseos de paz y de todo lo mejor.

EAM.

miércoles, 14 de agosto de 2013

LA BELLEZA SALVAJE



    (a  "La Indomable")

Te conocí esta tarde, quedé impactado
por tu belleza salvaje.
Caminabas distraída
en el tranquilo paisaje:

la alfombra verde tupida
de un césped tierno y suave,
los eucaliptos ponían
un marco inigualable.

Te conocí, me hechizaste,
tus ojos grandes amables,
el porte firme y seguro,
el pelo al viento, azabache.

El perfil noble y altivo,
cierto aire desafiante,
el pecho joven erguido,
las curvas tan excitantes,

esas piernas tan perfectas,
esa grupa tan deseable.
Conocedor de hembras criollas
adiviné ya al instante

que en tu bravía figura
brilla una sed insaciable
y late un guiño de aventuras
que te hacen más codiciable...

Te conocí esta tarde
y me apremian los antojos
de ser tu dueño y llevarte
donde de todo te olvides
y nadie pueda alcanzarte

y recorrer mil caminos,
libres los dos, inseparables,
yo tu jinete exclusivo
y tú, mi yegua “La indomable”.

EDUARDO MORGUENSTERN
( No es un tema zoofílico, sólo pretende generar una sorpresa al final...)

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