Mensaje de bienvenida

En esta sección se ofrecen algunos cuentos de mi autoría. También encontrarás poemas, ensayos y opiniones varias. No pretendo "saber" escribir, más allá de lo aprendido en la escolaridad primaria y secundaria. Tampoco, advierto, tener "un mensaje" que trasmitir, pues creo que ya está escrito todo lo importante que deba decirse y que ello parece exigir una preparación o erudición de la que carezco. Me cae bien aquello que escribió Anthony de Mello en el "Canto del pájaro" y que dice algo así como que el pájaro canta porque es su naturaleza cantar, y no porque tenga un mensaje que trasmitir.

En mi caso, libre de decir que no asistí a clase alguna de escritura, lo hago, sin embargo, impelido por la tenaz presión de locos dáimones internos, que moran desordenadamente en los mundos infiernos de mi inconsciencia, contra los que pese a mis honestos esfuerzos nada consigo para evitarlo o poner algún orden. ¡Quién puede hacerlo!

Tal vez haya algo que pueda entretener al lector, tal vez sirva a algunos para ensayar la crítica, tal vez a algunos le resulte agradable alguna producción. Ninguna de esas opciones constituyen una meta por mi parte.

Serán valorados y muy respetados los comentarios que se envíen, cuando sean decorosos. Reciban mis deseos de paz y de todo lo mejor.

EAM.

viernes, 17 de julio de 2015

PSICO-MADEJA  Nº2

Mi vecino tiene esposa.
A mí me gusta su esposa porque me mira mucho.
Creo que me mira mucho porque le gusto
y por eso me gusta, me hace sentir bien.

O puede ser que ella me mire mucho porque advierta que yo la miro mucho
y que eso la molesta y por eso me mira
justamente no  porque guste de mí, todo lo contrario
y que yo no distinga si me mira molesta.

Será bueno saber cuál de las posibilidades es la real:
Si me acerco a hablarle podría entrever que siente por mí.
Trataré de ser tan directo como pueda.

Puede ser que ella sea directa y me diga que le molesta que la mire mucho.
Deberé inquirir  si le molesta porque yo no le gusto
o porque le guste  o no yo,  no quiere líos con su marido,
o porque le guste o no yo, no quiere enredos con vecinos.

Si logró decirme que no le gusto ya está.

Si logró decirme que le gusto también ya está.
Pero podría ser no directa  y  hacerse la desentendida.

Tal vez se haga la desentendida por pudor, al no poder decirme que le gusto.
o al contrario, por no herirme al decirme que no le gusto.

O  por no desear dar explicaciones
de que no desea futuros líos  con su marido
o que no desee enredarse con sus  vecinos.

O también no ser directa si es de aquellas
que esperan que el hombre tome la iniciativa.
Si es así le mostraré que esa charla ya fue tomar la iniciativa,

Si fuera que yo le gusto, ojalá que no me pregunte
si en realidad yo gusto de ella por ella misma
o solo porque me mira mucho,
puesto que – como yo- está muy curiosa de saber
por cual de las dos razones la miro tanto.

Que no me diga, por Dios, que le gusta mucho ser mirada por mí,
pero  que se pregunta a sí misma
si yo le gusto por mí mismo o por poner tanto interés en ella.


                                                                                         Eduardo Morguenstern

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