Mensaje de bienvenida
En esta sección se ofrecen algunos cuentos de mi autoría. También encontrarás poemas, ensayos y opiniones varias. No pretendo "saber" escribir, más allá de lo aprendido en la escolaridad primaria y secundaria. Tampoco, advierto, tener "un mensaje" que trasmitir, pues creo que ya está escrito todo lo importante que deba decirse y que ello parece exigir una preparación o erudición de la que carezco. Me cae bien aquello que escribió Anthony de Mello en el "Canto del pájaro" y que dice algo así como que el pájaro canta porque es su naturaleza cantar, y no porque tenga un mensaje que trasmitir.
En mi caso, libre de decir que no asistí a clase alguna de escritura, lo hago, sin embargo, impelido por la tenaz presión de locos dáimones internos, que moran desordenadamente en los mundos infiernos de mi inconsciencia, contra los que pese a mis honestos esfuerzos nada consigo para evitarlo o poner algún orden. ¡Quién puede hacerlo!
Tal vez haya algo que pueda entretener al lector, tal vez sirva a algunos para ensayar la crítica, tal vez a algunos le resulte agradable alguna producción. Ninguna de esas opciones constituyen una meta por mi parte.
Serán valorados y muy respetados los comentarios que se envíen, cuando sean decorosos. Reciban mis deseos de paz y de todo lo mejor.
EAM.
viernes, 17 de julio de 2015
Amigo, mi alma inquieta
se irrita ante las barreras
que le imponen día tras día
las mundanas exigencias
que le recortan las alas,
que la oprimen con sus lastres
las cotidianas tareas.
Ella sueña con ser libre
(consumada aventurera)
y correr libres galopes
por las extensas praderas
sintiendo el golpe del viento
flameando en plena fuerza...
Mi alma, amigo, precisa
perderse en la Cordillera
y en los ríos de montaña
contagiarse de pureza
y absorber las solideces
de las milenarias piedras
que encierran mudos enigmas
de cuando parió la Tierra
Y por los escabrosos pasos
tomar las cimas por meta
donde los cóndores gozan
de la soledad perfecta.
Gusta adentrarse en las grutas
donde lo ominoso vela
el oro, el ónix y el cuarzo
como atento centinela.
Quiere, hija del misterio,
extraviarse en lo denso
de la Amazonia profunda
(hembra de sin par belleza)
palpitante y sudorosa
con sus lianas y serpientes,
sus humedales y fieras.
El alma, amigo, se oprime,
se marchita y pone tiesa
en la batahola urbana
que busca el pan y monedas.
¡Pobre alma aventurera!
¡mírala como se aburre,
mírala como bosteza
como un león enjaulado
en su miserable celda!
ahora percibes, amigo
¡porqué tan solo de a gotas
me trasmite algún poema!
EDUARDO MORGUENSTERN
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