Mensaje de bienvenida

En esta sección se ofrecen algunos cuentos de mi autoría. También encontrarás poemas, ensayos y opiniones varias. No pretendo "saber" escribir, más allá de lo aprendido en la escolaridad primaria y secundaria. Tampoco, advierto, tener "un mensaje" que trasmitir, pues creo que ya está escrito todo lo importante que deba decirse y que ello parece exigir una preparación o erudición de la que carezco. Me cae bien aquello que escribió Anthony de Mello en el "Canto del pájaro" y que dice algo así como que el pájaro canta porque es su naturaleza cantar, y no porque tenga un mensaje que trasmitir.

En mi caso, libre de decir que no asistí a clase alguna de escritura, lo hago, sin embargo, impelido por la tenaz presión de locos dáimones internos, que moran desordenadamente en los mundos infiernos de mi inconsciencia, contra los que pese a mis honestos esfuerzos nada consigo para evitarlo o poner algún orden. ¡Quién puede hacerlo!

Tal vez haya algo que pueda entretener al lector, tal vez sirva a algunos para ensayar la crítica, tal vez a algunos le resulte agradable alguna producción. Ninguna de esas opciones constituyen una meta por mi parte.

Serán valorados y muy respetados los comentarios que se envíen, cuando sean decorosos. Reciban mis deseos de paz y de todo lo mejor.

EAM.

miércoles, 15 de julio de 2015

MI HOGAR

Me preguntas por mi hogar?
es donde yo me siento vivo.
Ven, yo te enseñaré mi lar,
te parecerá conocido.

Vivo en el hondo placer
de charlar con un amigo
de las cosas de la vida
mientras se comparte el vino.

Mi hogar está en las letritas
que de rato en rato escribo,
en las quedas tardecitas
del viejo jardín florido.

Habito las tempraneras
mañanitas del estío
y son fieles compañeras
las calandrias con sus ruidos.

O me hallarás en las tibias
noches a la orilla del río
pescando expectativas
de esperanzas y de olvidos.

Mi descanso es el paisaje
y me acunan sus sonidos,
después serán el ropaje
de algún versito sencillo.

Mi mesa lista te espera,
(nunca falta pan ni guiso)
y los almuerzos y cenas
saben mejor con amigos.

Siempre se ofrece el abrigo
de algún fueguito amistoso,
este es el hogar donde vivo:
en su puerta no hay cerrojos.



EDUARDO MORGUENSTERN

No hay comentarios:

Publicar un comentario