Mensaje de bienvenida

En esta sección se ofrecen algunos cuentos de mi autoría. También encontrarás poemas, ensayos y opiniones varias. No pretendo "saber" escribir, más allá de lo aprendido en la escolaridad primaria y secundaria. Tampoco, advierto, tener "un mensaje" que trasmitir, pues creo que ya está escrito todo lo importante que deba decirse y que ello parece exigir una preparación o erudición de la que carezco. Me cae bien aquello que escribió Anthony de Mello en el "Canto del pájaro" y que dice algo así como que el pájaro canta porque es su naturaleza cantar, y no porque tenga un mensaje que trasmitir.

En mi caso, libre de decir que no asistí a clase alguna de escritura, lo hago, sin embargo, impelido por la tenaz presión de locos dáimones internos, que moran desordenadamente en los mundos infiernos de mi inconsciencia, contra los que pese a mis honestos esfuerzos nada consigo para evitarlo o poner algún orden. ¡Quién puede hacerlo!

Tal vez haya algo que pueda entretener al lector, tal vez sirva a algunos para ensayar la crítica, tal vez a algunos le resulte agradable alguna producción. Ninguna de esas opciones constituyen una meta por mi parte.

Serán valorados y muy respetados los comentarios que se envíen, cuando sean decorosos. Reciban mis deseos de paz y de todo lo mejor.

EAM.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

NOCHE DE GUARDIA EN EL HOSPITAL...



( En el sombrío manicomio, el médico de guardia al crecer la noche del crudo invierno, sueña con hilvanar palabras robándole horas al sueño...)

Hondo silencio. Qué noche fría.
Todo está quieto en el hospital.
Ha terminado el trajín del día,
abierto el libro de filosofía
que nuevas ideas despertará,
mudo me ofrece su compañía
para que vuelque en la poesía
cuantos conceptos pueda apresar.

Junto a la taza de té vacía
el cenicero repleto está,
el cigarrillo ya se termina
y no queda otro para fumar.

Entre humo y letras pasa la vida
y en la inocente costumbre mía,
inofensiva, tengo el solaz
de zambullirme en el océano
del inconsciente para hilvanar
las palabras que me sugiera
mi docta musa, diosa fatal.

Hondo silencio. Qué noche fría.
Se acerca el alba a mi ventanal,
vidrios mojados por la neblina,
con la cabeza sobre las líneas
duermo mi sueño de eternidad...

E. Morguenstern

No hay comentarios:

Publicar un comentario